Por detrás de esta casa,
Mía,
Pasa
Agua escurridiza.
Que por ser tan tímida
La broza verde
La cubre
Y tapa su vida.
Sé que vive siempre,
Ahí;
Porque aún,
Con las embestidas
Del sol caliente
Las ranas
No se van
Y
Cuando llueve
Dios les ordena
A esos seres cantores
Que salgan de sus madrigueras
A ejecutar la ópera
En la frecuencia 432
Para armonizar todos sus MICROUNIVERSOS.
Sé que soy parte de tal reino
Porque me deleito
Y mi cerebro entra en paz
Y con tal melodía
Caigo en un dulce sueño.
Doy gracias a mi creador
Por el privilegio que me dio.
Puedo experimentar su Espíritu Santo
Porque modulo en 432.
El hombre y su 440
Me alteran;
Pero,
Para cada vez
Ser más fuerte,
Entonces,
Puedo inmutarme
Ante tales adefesios.
ARVZ - 2024-06-03
Reflexión
Este poema es una celebración de la conexión profunda entre el autor y su entorno natural en Villa Sonador, Bonao. El agua que fluye detrás de la casa, aunque tímida y oculta por la vegetación, sostiene un ecosistema vibrante personificado en el canto de las ranas.
La referencia a la “frecuencia 432” nos introduce en un conocimiento esotérico: esta frecuencia está considerada por muchos como la frecuencia natural de la Tierra y del universo, en contraste con el estándar moderno de afinación musical de 440 Hz. El autor encuentra en esta sintonía natural una conexión con lo divino, un estado de paz y armonía que facilita la comunión con el Espíritu Santo.
El contraste entre esta frecuencia natural (432 Hz) y la artificial (440 Hz) simboliza la tensión entre el mundo natural, creado por Dios, y el mundo artificial, creado por el hombre. Sin embargo, el poeta ha desarrollado la fortaleza para mantenerse inmutable ante estas disonancias (“adefesios”), preservando su paz interior y su conexión espiritual con la naturaleza y lo divino.
Interpretaciones alternativas
- Puede leerse como una oda a la armonía natural y la espiritualidad ecológica.
- Algunos lectores verán en el poema una invitación a buscar la paz interior en contacto con la naturaleza.
- Desde una perspectiva filosófica, el texto sugiere la importancia de sintonizar con los ritmos naturales frente a las imposiciones artificiales del mundo moderno.
Preguntas para el lector
- ¿Tienes un lugar en la naturaleza que consideres sagrado o especial?
- ¿Cómo influye el entorno natural en tu bienestar espiritual y emocional?
- ¿Qué opinas sobre la diferencia entre lo natural y lo artificial en la vida moderna?
Glosario
- Frecuencia 432 Hz: Frecuencia considerada por algunos como la vibración natural del universo.
- Adefesio: Algo desagradable, fuera de armonía o antiestético.
- Microuniverso: Cada ser o sistema como reflejo del todo universal.
Notas del autor
Este poema surge de la experiencia personal y la contemplación de la naturaleza como vía de conexión espiritual.
Conexión con otros textos
Este poema se conecta con Mi Alma Constreñida, Para Qué Me Gradué?, y textos reflexivos como La Grandeza Humana, donde se exploran la espiritualidad ecológica y la armonía con el entorno.
Bibliografía / Lecturas recomendadas
- “El Tao de la física” de Fritjof Capra
- “La rebelión de la naturaleza” de Ramón Margalef
- “Primavera silenciosa” de Rachel Carson
- “La Biblia” (Salmos y Génesis)
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